La ejecución del script es necesaria para resolver el ejercicio. si no tienes activado java en tu navegador puedes recurrir a esta versión alternativa, a la que también puedes acceder mediante el enlace "Versión imprimible".
Reconstruye la frase original
Completa el orden de los siguientes fragmentos, numerándolos al margen, por ejemplo, de modo que puedas reconstruir con ellos la frase propuesta. Hay algunos fragmentos que ya están numerados correctamente (los impares), por lo que, para completar el ejercicio, dispones de una doble pista en cada caso: el fragmento anterior y el siguiente (el 1 y el 3, el 3 y el 5, y así sucesivamente)
- a sí misma, y esto es imposible. Ahora bien,
- causa eficiente intermedia, cosa falsa a todas
- 5. causa, pues en tal caso habría de ser anterior
- causas eficientes, no habría causa eficiente
- es causa de la intermedia, sea una o muchas,
- existiría la intermedia ni la última. Si, pues,
- Hallamos que en este mundo de lo sensible
- 3. hay un orden determinado entre las causas eficientes;
- 1. La segunda vía se basa en causalidad eficiente.
- 19. luces. Por consiguiente, es necesario que exista
- pero no hallamos que cosa alguna sea su propia
- 17. primera, y, por tanto, ni efecto último ni
- 9. que hay causas eficientes subordinadas, la primera
- 15. se prolongase indefinidamente la serie de
- serie de las causas eficientes, porque siempre
- 13. si no existiese una que sea la primera, tampoco
- suprimida una causa, se suprime su efecto,
- 7. tampoco se puede prolongar indefinidamente la
- una causa eficiente primera, a la que todos llaman Dios.
- 11. y ésta causa de la última; y puesto que,
Solución
La frase propuesta en el ejercicio es la siguiente:
"La segunda vía se basa en causalidad eficiente. Hallamos que en este mundo de lo sensible hay un orden determinado entre las causas eficientes; pero no hallamos que cosa alguna sea su propia causa, pues en tal caso habría de ser anterior a sí misma, y esto es imposible. Ahora bien, tampoco se puede prolongar indefinidamente la serie de las causas eficientes, porque siempre que hay causas eficientes subordinadas, la primera es causa de la intermedia, sea una o muchas, y ésta causa de la última; y puesto que, suprimida una causa, se suprime su efecto, si no existiese una que sea la primera, tampoco existiría la intermedia ni la última. Si, pues, se prolongase indefinidamente la serie de causas eficientes, no habría causa eficiente primera, y, por tanto, ni efecto último ni causa eficiente intermedia, cosa falsa a todas luces. Por consiguiente, es necesario que exista una causa eficiente primera, a la que todos llaman Dios."
Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, (C. 76, a. 1)