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Reconstruye la frase original
Completa el orden de los siguientes fragmentos, numerándolos al margen, por ejemplo, de modo que puedas reconstruir con ellos la frase propuesta. Hay algunos fragmentos que ya están numerados correctamente (los impares), por lo que, para completar el ejercicio, dispones de una doble pista en cada caso: el fragmento anterior y el siguiente (el 1 y el 3, el 3 y el 5, y así sucesivamente)
- 13. a todos los animales. Así es que Aristóteles
- 15. como en la propia del hombre. Es preciso,
- constituye la felicidad última en esta operación,
- de cada cosa se manifiesta por su operación,
- 9. de la especie humana, porque la naturaleza
- es la forma propia del hombre.
- 19. es la forma propia, síguese que el principio intelectivo
- hombre es la de entender, por la cual se sobrepone
- 7. intelectivo está unido al cuerpo como su forma.
- 1. No queda, pues, admisible otra opinión
- operación misma del entendimiento, que el principio
- 5. por consiguiente, resulta demostrado, por la
- principio intelectivo es su forma, y así,
- pues, según esto, que el hombre tome
- 3. que el hombre entiende porque el
- que la de Aristóteles, que establece (Del alma, lib. 2, tex. 25 y 26)
- 17. su especie de lo que es el principio de esta operación,
- También puede comprobarse lo mismo por la naturaleza
- y como lo que a cada ser da la especie
- 11. y la operación propia del hombre como
Solución
La frase propuesta en el ejercicio es la siguiente:
"No queda, pues, admisible otra opinión que la de Aristóteles, que establece (Del alma, lib. 2, tex. 25 y 26) que el hombre entiende porque el principio intelectivo es su forma, y así, por consiguiente, resulta demostrado, por la operación misma del entendimiento, que el principio intelectivo está unido al cuerpo como su forma. También puede comprobarse lo mismo por la naturaleza de la especie humana, porque la naturaleza de cada cosa se manifiesta por su operación, y la operación propia del hombre como hombre es la de entender, por la cual se sobrepone a todos los animales. Así es que Aristóteles constituye la felicidad última en esta operación, como en la propia del hombre. Es preciso, pues, según esto, que el hombre tome su especie de lo que es el principio de esta operación, y como lo que a cada ser da la especie es la forma propia, síguese que el principio intelectivo es la forma propia del hombre."
Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, (C. 76, a. 1)