Epicuro de Samos

Por José Sánchez-Cerezo de la Fuente

En torno a Epicuro

1. Epicuro, hijo de Neocles y Cherestrata, fue natural de Gargetto, pueblo del territorio de Atenas, y descendiente de la familia de los Filaidas, como dice Metrodoro en el libro "De la nobleza". Otros, con Heráclito en el "Epítome de Soción", dicen que como los atenienses sorteasen los colonos que debían ir a Samos, fue educado allí, y a los dieciocho años de edad pasó a Atenas en tiempo que Jenócrates enseñaba en la Academia y Aristóteles en Calcide. Que muerto Alejandro Macedón y decaídos los atenienses reinando Perdicas, se fue a Colofón, donde vivía su padre. Que habiendo estado allí tiempo y juntado discípulos, regresó a Atenas bajo de Anaxicrates, adonde filosofó algún tiempo juntamente con otros, pero luego estableció secta propia llamada de su nombre. Según él mismo dice, se dedicó a la Filosofía en persecución de los sofistas y gramáticos, por no haber sabido explicar a uno de ellos lo que significa en Hesíodo la voz "caos". Y Hermipo asegura que fue primero maestro de escuela, pero después, habiendo visto por acaso dos libros de Demócrito, se entregó a la Filosofía, y que por esto dijo Timón de él:

De Samos ha salido
el físico postrero, el impudente,
el maestro de niños,
el más duro y brutal de los mortales.
(Según Diógenes Laercio, en su "Vidas de filósofos ilustres")
Flautista y bailarinas

19. Epicuro escribió muchísimos libros, tanto que superó a todos en esto, pues sus volúmenes son hasta trescientos, y por defuera ninguno tiene otro título que "Estas son palabras de Epicuro". Anduvo Crisipo celoso de él en los muchos escritos, como lo dice Carnéades llamándolo Parásito de los libros de Epicuro; porque cuando éste escribía algo, luego salía Crisipo con otro escrito igual. Por esta razón escribió repetidas veces una misma cosa, no reviendo lo escrito antes, y haciendo especies apresuradamente sin corrección alguna. Son también tantas las citaciones y pasajes de autores que incluye en sus obras, que hay libros enteros que no contienen otra cosa; lo que también hallamos en Zenón y en Aristóteles.

20. Tantos, pues, y tan grandes son como he dicho los libros de Epicuro; pero los más importantes son éstos: treinta y siete libros, De la Naturaleza, De los átomos y del vacuo, Del amor, Epítome de los escritos contra los físicos, Dudas contra los megáricos, Sentencias selectas, De las sectas, De las plantas, Del fin, Del criterio o regla, Queredemo o de los dioses, De la santidad o Hegesianax, cuatro libros De las Vidas, De las obras justas, Neocles, a Temista; Convite, Euríloco, A Metrodoro, De la vista, Del ángulo del átomo, Del tacto, Del hado, Opiniones acerca de las pasiones, a Timócrates; Pronóstico, Exhortatorio, De las imágenes mentales, De la fantasía, Aristóbolo, De la Música, De la justicia y demás virtudes, De los dones y gracia, Polimedes, Timócrates, tres libros; Metrodoro, cinco; Antidoro dos; Opiniones acerca de las enfermedades, a Mitres; Calístolas, Del Reino, Anamenes, Epístolas.

(Según Diógenes Laercio, en su "Vidas de filósofos ilustres")