ENTRADA EN VIGOR DE LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL CONTRA LAS DESAPARICIONES FORZADAS

El 23 de diciembre de 2010 entró en vigor la Convención Internacional contra las desapariciones forzadas. La lista de los países que se adhieren a dicha Convención y la de los que la suscriben la puedes encontrar en esta página de la web de base de datos de tratados de la ONU.

El texto de la Convención, en varios idiomas, lo puedes consultar en la web de la Coalición Internacional contra las Desapariciones Forzadas (ICAED).

A continuación, citamos algunas consideraciones del Preámbulo, seguidas de dos o tres artículos de la declaración:

Conscientes de la extrema gravedad de la desaparición forzada, que constituye un delito y, en determinadas circunstancias definidas por el derecho internacional, un crimen de lesa humanidad,
Decididos a prevenir las desapariciones forzadas y a luchar contra la impunidad en lo que respecta al delito de desaparición forzada,
Teniendo presentes el derecho de toda persona a no ser sometida a una desaparición forzada y el derecho de las víctimas a la justicia y a la reparación,
Afirmando el derecho a conocer la verdad sobre las circunstancias de una desaparición forzada y la suerte de la persona desaparecida, así como el respeto del derecho a la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones a este fin,
Han convenido en los siguientes artículos (se citan dos o tres, a modo de ejemplo):

Artículo 1
1. Nadie será sometido a una desaparición forzada.
2. En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la desaparición forzada.

Artículo 2
A los efectos de la presente Convención, se entenderá por “desaparición forzada” el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley.

Artículo 5
La práctica generalizada o sistemática de la desaparición forzada constituye un crimen de lesa humanidad tal como está definido en el derecho internacional aplicable y entraña las consecuencias previstas por el derecho internacional aplicable.

(…)