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Reconstruye la frase de Sartre
Completa el orden de los siguientes fragmentos, numerándolos al margen, por ejemplo, de modo que puedas reconstruir con ellos la frase propuesta. Hay algunos fragmentos que ya están numerados correctamente (los impares), por lo que, para completar el ejercicio, dispones de una doble pista en cada caso: el fragmento anterior y el siguiente (el 1 y el 3, el 3 y el 5, y así sucesivamente). Debido a su extensión, la frase está dividida en dos partes, para facilitar el ejercicio:
Primera parte:
- 13. de distinguirse cuidadosamente entre ambas preguntas.
- 15. en efecto, son posteriores al ser, y lo suponen.
- es a la ontología lo que a la sociología la historia. Hemos
- individuales que han dado nacimiento a este mundo como
- La primera carece de sentido: todos los "porqués",
- 9. la prioridad del ser sobre la nada; tal pregunta no podría,
- 1. Llamamos metafísico, en efecto, el estudio de los procesos
- muy diversa: ¿por qué hay ser? Pero sabemos ahora que ha
- nada sobre el ser, cuando, al contrario, hemos demostrado
- 7. para-sí, y que inclusive supone la prioridad ontológica de la
- plantearse sino a consecuencia de una contaminación con
- que la pregunta sólo tendría sentido en los límites de un
- 3. totalidad concreta y singular. En este sentido, la metafísica
- 11. una pregunta exteriormente análoga y, sin embargo,
- 5. visto que sería absurdo preguntarse por qué el ser es otro;
Segunda parte:
- 3. del ser nos presenta su contingencia originaria. A la segunda
- del ser o sobre el origen del mundo carecen de sentido o
- 13. derecho de plantearse su propio porqué, puesto que él mismo
- 1. El ser es,
- 11. en efecto, es tal que tiene el derecho de revertirse sobre su
- es tal que haya ser. El carácter de fenómeno viene al ser
- es una interrogación, un porqué. A esta pregunta, la ontología
- hemos respondido ya, pues no se plantea en el terreno
- 17. la ontología puede hacer notar que la nada que es sida
- 5. metafísico sino en el ontológico: "hay" ser porque el para-sí
- no ocurre lo mismo con el origen del para-sí. El para-sí,
- 15. no podría responder, pues se trata de explicar un acaecimiento
- por el en-sí no es un simple vacío desprovisto de significación.
- 7. por medio del para-sí. Pero, si las preguntas sobre el origen
- propio origen. El ser por el cual el porqué llega al ser tiene
- 9. reciben una respuesta en el propio sector de la ontología,
- sin razón, sin causa y sin necesidad; la definición misma
- y no de describir las estructuras de un ser. Cuando mucho,
Solución
La frase propuesta en el ejercicio es la siguiente:
"Llamamos metafísico, en efecto, el estudio de los procesos individuales que han dado nacimiento a este mundo como totalidad concreta y singular. En este sentido, la metafísica es a la ontología lo que a la sociología la historia. Hemos visto que sería absurdo preguntarse por qué el ser es otro; que la pregunta sólo tendría sentido en los límites de un para-sí, y que inclusive supone la prioridad ontológica de la nada sobre el ser, cuando, al contrario, hemos demostrado la prioridad del ser sobre la nada; tal pregunta no podría, plantearse sino a consecuencia de una contaminación con una pregunta exteriormente análoga y, sin embargo, muy diversa: ¿por qué hay ser? Pero sabemos ahora que ha de distinguirse cuidadosamente entre ambas preguntas. La primera carece de sentido: todos los "porqués", en efecto, son posteriores al ser, y lo suponen. El ser es, sin razón, sin causa y sin necesidad; la definición misma del ser nos presenta su contingencia originaria. A la segunda hemos respondido ya, pues no se plantea en el terreno metafísico sino en el ontológico: "hay" ser porque el para-sí es tal que haya ser. El carácter de fenómeno viene al ser por medio del para-sí. Pero, si las preguntas sobre el origen del ser o sobre el origen del mundo carecen de sentido o reciben una respuesta en el propio sector de la ontología, no ocurre lo mismo con el origen del para-sí. El para-sí, en efecto, es tal que tiene el derecho de revertirse sobre su propio origen. El ser por el cual el porqué llega al ser tiene derecho de plantearse su propio porqué, puesto que él mismo es una interrogación, un porqué. A esta pregunta, la ontología no podría responder, pues se trata de explicar un acaecimiento y no de describir las estructuras de un ser. Cuando mucho, la ontología puede hacer notar que la nada que es sida por el en-sí no es un simple vacío desprovisto de significación."
Jean Paul Sartre, El ser y la nada